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Aporte Empresario a la nueva Ley Nacional
de Educación
9 de Agosto de 2006
En respuesta a la convocatoria formulada por el Ministerio de
Educación, Ciencia y Tecnología, la Asociación Empresaria Argentina,
la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino, la Bolsa
de Comercio de Buenos Aires, la Cámara Argentina de Comercio,
la Cámara Argentina de la Construcción, la Sociedad Rural Argentina
y la la Unión Industrial Argentina, recibieron al ministro Daniel
Filmus para presentarle el aporte empresarial al documento oficial
"Bases para una Nueva Ley de Educación Nacional".
El trabajo consensuado entre las entidades destaca la trascendente
iniciativa del gobierno nacional de promover una nueva ley con
miras a mejorar la educación brindada por las escuelas de gestión
pública y privada en el marco de "la libertad de enseñanza, equidad
social y calidad educativa".
La propuesta empresarial destaca a la educación como "la base
para una efectiva igualdad de oportunidades, en el marco de una
sociedad pluralista, abierta y democrática" y sostiene la necesidad
de que la escuela media esté debidamente capacitada para preparar
a los alumnos tanto para la continuación de sus estudios, como
para el mundo del trabajo".
El documento subraya también que las escuelas "deben garantizar
la adquisición de las competencias fundamentales, que permitan
el desarrollo integral de las personas en una sociedad de creciente
globalización", lo cual requiere "una carrera docente debidamente
jerarquizada y adecuadamente retribuida".
Complementariamente, "es necesario mejorar la gestión en todos
los niveles educativos con metas bien definidas y mensurables".
Por último, las entidades empresarias reiteraron su plena disposición
a continuar participando y contribuyendo para que todos los argentinos
puedan obtener una educación de calidad, fundada en la equidad
y la inclusión.
Por su parte, el señor Ministro calificó de "histórica" la iniciativa
encarada por las siete entidades de representación empresarial,
que, según dijo, "fueron capaces de ponerse de acuerdo para presentar
una propuesta en común y continuar su aporte para la tarea que
sigue en la redacción de una nueva ley educativa".
TEXTO DE LA CARTA ENTREGADA POR LAS ENTIDADES EMPRESARIAS:
Señor Ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación
Lic. Daniel Filmus
Estimado Señor Ministro:
Respondiendo a la invitación que nos transmitiera durante la
reunión organizada en su Ministerio, tenemos el agrado de destacar
aquellos puntos en que hemos alcanzado consenso las siete entidades
de mayor representación empresaria: Asociación de Bancos Privados
de Capital Argentino, Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Cámara
Argentina de Comercio, Cámara Argentina de la Construcción, Sociedad
Rural Argentina, Asociación Empresaria Argentina y Unión Industrial
Argentina.
En tal sentido, consideramos trascendente la iniciativa de su
Ministerio, de promover una Nueva Ley con miras a mejorar la educación
brindada por las escuelas de gestión pública y privada que conforman
el Sistema Educativo Argentino, en un marco de libertad de enseñanza,
equidad social y calidad educativa.
A 122 años de haberse sancionado la Ley 1.420 de educación gratuita,
laica y obligatoria, que sentó las bases para el destacado nivel
educativo alcanzado por la Argentina a comienzos del siglo XX,
debemos retomar este camino estratégico definido con acierto por
la Generación de Sarmiento y Pellegrini.
El éxito de este proyecto educativo estableció elementos distintivos
y centrales de la nacionalidad argentina, como su gran cohesión
social, a partir de orígenes culturales muy diversos, y una alta
movilidad social, determinante de una estructura demográfica con
fuerte participación de la clase media.
En esta tarea, debemos interpretar correctamente las enseñanzas
que nos dejaron las políticas educativas ensayadas en nuestro
país durante las últimas décadas, como así también los debates
públicos realizados, como por ejemplo, el Congreso Pedagógico
Nacional de 1988.
Sabiamente, nuestra Constitución Nacional consagra en su Art.
14 y concordantes, el derecho de enseñar y aprender que, en otras
palabras, expresa uno de los derechos humanos fundamentales: el
de la libertad de enseñanza. Porque el hombre, no sólo es objeto
sino ante todo, sujeto de su propia educación. Por lo que el sistema
educativo debe admitir el ejercicio de las distintas opciones
a que todo hombre tiene derecho en razón de su libertad inalienable.
Tenemos presente que la educación es el único camino que permitirá
al hombre vivir en plenitud al brindarle la capacidad profunda
de conducir por él mismo su vida hacia un horizonte que otorgue
sentido a su existencia.
Asimismo, la educación es la base de la igualdad de oportunidades
en una sociedad pluralista, abierta y democrática, y al mismo
tiempo, es la fuente última de nuestra competitividad como país.
Para terminar con el flagelo de la pobreza, y todos los males
sociales concomitantes, es necesaria una estrategia exitosa de
desarrollo económico sostenido, que genere trabajo por medio de
la inversión productiva.
Como parte central de esta estrategia, debemos integrar a los
más pobres al sector formal de la economía, que es el que paga
las mejores remuneraciones. Pero las empresas formales requieren
crecientes niveles educativos y de capacitación, para lo cual
es necesaria una política educativa específicamente orientada
a garantizar a todos los habitantes la posibilidad de alcanzar
estos estándares.
Para ello debemos garantizar la inclusión de todos los niños
en un sistema educativo de calidad, asignando incluso mayores
recursos a las escuelas que atienden a las poblaciones de menores
ingresos. Otros aspectos que destacamos como muy valiosos en el
documento base presentado por su Ministerio son la obligatoriedad
del nivel medio, la universalización del nivel inicial y el aumento
de la cantidad de escuelas con jornada completa. Sobre estas iniciativas,
consideramos conveniente que la ley que se dicte contemple objetivos
claros y metas definidas y cumplibles, referidas a tiempos e implementación,
que permitan registrar los avances y cumplimientos.
Complemento indispensable de lo anterior, consideramos que la
escuela media debe preparar a los alumnos tanto para la continuación
de sus estudios como para el mundo del trabajo. Para ello, debe
poder garantizar la adquisición de las competencias fundamentales
que permitan el desarrollo integral de las personas en una sociedad
de creciente globalización, donde las transformaciones son aceleradas
y los escenarios cambiantes.
Para ser más precisos, por competencias fundamentales nos referimos
a: habilidades básicas (lectura y comprensión de textos, redacción,
aritmética, matemática, expresión oral y capacidad de atención
continuada ); aptitudes analíticas (pensamiento creativo, solución
de problemas, procesamiento y organización de elementos visuales,
capacidad de aprendizaje y razonamiento y toma de decisiones);
cualidades personales (responsabilidad, iniciativa, esfuerzo,
autoestima, sociabilidad, integridad y honestidad). También las
competencias incluyen: gestión de recursos (tiempo, dinero, materiales
y distribución); relaciones interpersonales (trabajo en equipo,
solidaridad, liderazgo, habilidades en negociación e interacción
con personalidades diversas); gestión de información (búsqueda,
interpretación, evaluación y comunicación de información, organización
y mantenimiento de sistemas de información y uso de computadoras
para su procesamiento). Concretar lo antes definido requerirá
una carrera docente jerarquizada y adecuadamente retribuida, para
que puedan adecuarse las modalidades de enseñanza a las exigencias
de estas nuevas demandas educativas.
Como también las estructuras educativas deberán tener la flexibilidad
y capacidad de adaptación necesarias para favorecer estos cambios.
Asimismo, sostenemos la necesidad de mejorar la gestión en todos
los niveles educativos, lo que requiere que se instauren metas
bien definidas y cuantificables, así como la adopción de estrategias
para el logro de las mismas y la disposición de los recursos pertinentes.
En esta dirección, habrá también que desarrollar indicadores
para la evaluación del desempeño y rendimientos de todos los niveles
del sistema, comparables con los de las sociedades avanzadas.
Única manera de poder constatar con ponderable objetividad los
grados de avance y las necesidades de corrección y mejoras. A
lo largo de las jornadas de intercambio de opinión entre empresarios,
hemos coincidido en que nuestras demandas deben ir acompañadas
de una expresa disposición a contribuir activamente en la mejora
de la educación que todos buscamos.
Consecuentemente, ofrecemos al Señor Ministro participar, en
nuestra calidad de expresión protagónica de la sociedad civil,
junto a otros sectores, a través de un Consejo independiente,
para efectuar un seguimiento de la calidad educativa.
Por último, consideramos oportuno consignar: Las entidades empresarias
son plenamente consientes de su responsabilidad en materia educativa
y están dispuestas a participar en la implementación de las acciones
que permitan evaluar la calidad y los resultados de las nuevas
medidas. El cumplimiento de la meta de equidad y la evaluación
rigurosa e independiente del sistema educativo revisten particular
relevancia. Supeditar el tratamiento de subsidios y planes sociales
a la obligación de los padres de enviar a sus hijos a la escuela.
El merito debe constituir la base para la selección y promoción
de los docentes. Agradecemos al señor Ministro la oportunidad
que nos brinda, asegurándole que continuaremos contribuyendo y
participando, porque obtener para todos los argentinos una educación
de calidad, fundada en la equidad y la inclusión, es una meta
de cumplimiento inexcusable.
De ella depende concretar el futuro que nos debemos todos los
argentinos.
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